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diversificar su patrimonio en bolsa
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Cuando se habla de diversificar, muchos inversores lo asocian con tener muchos activos. Pero no siempre el aumento de títulos reduce el riesgo. En este artículo vamos a contar una serie de trucos y recomendaciones para diversificar y aprender como invertir en bolsa.

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La bolsa, una apuesta muy rentable para el inversor a largo lazo

En los países anglosajones son frecuentes los estudios sobre el comportamiento de los activos financieros. En ellos queda patente la ventaja de la inversión en bolsa en periodos muy largos de tiempo. En último término la subida a largo plazo de los valores depende de su capacidad para generar cada vez más y más beneficios. Así, es razonable pensar que las empresas se esforzarán continuamente por ganar más dinero y que las tecnologías se desarrollarán propiciando que sea más fácil y barato producir bienes y servicios y que, en definitiva, las empresas generarán más beneficios de lo que con las circunstancias actuales esperamos de ellas. Pero hay que ser realistas: en octubre de 1982 el Dow Jones estaba prácticamente al mismo nivel que en febrero de 1966. Sin embargo, durante estos 16 años se vivieron cuatro escaladas alcistas cíclicas con revalorizaciones superiores al 30 por ciento en cada una.

El profesor Jeremy Siegel, de la Universidad de Wharton, realizó un estudio del periodo 1802-1996. En estos dos siglos, los activos monetarios (aquellos a más corto plazo) han ofrecido una rentabilidad anual real (es decir, tras descontar el efecto de la inflación) del 2,9 por ciento, los bonos (la renta fija a medio y largo plazo) una ganancia del 3,4 por ciento y las acciones el 6,9 por ciento. Incluso el oro, considerado tradicional refugio en tiempos de crisis, sólo pudo ofrecer un 0,1 por ciento anual.

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Guía para invertir a largo plazo de Jeremy Siegel

Un trabajo realizado por el IESE estudia el comportamiento de la bolsa española en el periodo 1941-90. En estos cincuenta años, la rentabilidad anual media total (incluidos dividendos y ampliaciones de capital) fue del 14,87 por ciento. Al descontar la inflación, la rentabilidad anual quedaba en del 5,43 por ciento. Esto quiere decir que la bolsa ha superado la inflación en más de cinco puntos en medio siglo. (Informe IESE creación de valor para los accionistas del IBEX 35 1991-2006)

Estos estudios muestran el buen comportamiento de la bolsa en periodos largos de tiempo. Queda claro que la renta variable es imprescindible para un patrimonio gestionado a largo plazo.

Invierta lo que no necesite a corto plazo

Para aprovechar las altas revalorizaciones a corto plazo, un error es utilizar cantidades destinadas para otros fines. Juan Inversor tiene que pagar 30.000 euros para la entrada de un piso en seis meses. Su cuenta sólo le ofrece una rentabilidad del uno por ciento. Al parecerle poco, considera que la bolsa puede ser un lugar rentable para dejar esos cinco millones de pesetas durante seis meses. Al considerarse conservador, invierte en títulos del lbex-35, de alta capitalización.

Llegado el momento de pagar la entrada del piso, sus 30.000 euros se han convertido en 34.000. La estrategia fue todo un éxito: paga la entrada y tiene 4.000 euros adicionales.

El problema reside en que el mercado no siempre se comporta como uno quiere. Justo una semana antes de pagar la entrada, suben los tipos de interés norteamericanos y la bolsa cae un 15 por ciento. Sus 30.000 euros se han convertido en 25.500. Tras vender las acciones con una pérdida de 4.500 euros, debe solicitar un préstamo para poder hacer frente a la inmobiliaria.

Para evitar estos riesgos, sólo se deben invertir los excedentes de capital no necesarios a corto plazo. De esta forma, en el caso de se produzca una corrección, puede mantenerse la inversión hasta que se recupere el precio.

¿Cómo debe diversificar su patrimonio en bolsa?

Cuando se habla de diversificar, muchos inversores lo asocian con tener muchos activos. Pero no siempre el aumento de títulos reduce el riesgo.

No se concentre en un valor

Para reducir el riesgo de su patrimonio bursátil, no invierta en un único valor. Si se cuenta con títulos diferentes, podrá aprovechar mejor los movimientos del mercado. A pesar de los buenos resultados que puede dar la inversión en un valor, no conviene concentrar su patrimonio en un título.

Si la cantidad disponible no es grande, no se preocupe. Invierta primero en un valor. Cuando disponga de más capital, añada nuevos títulos a su cartera. Si ya cuenta con inversiones en bolsa, no se concentre en un valor por muy buenos resultados que le haya dado hasta el momento. Las acciones preferidas hace unos años pueden no ser las más apropiadas ahora (rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras). Aunque todos desearían invertir en la acción estrella del parqué, al no saber cuál va a ser, es preferible apostar por varios títulos.

Valores de gran capitalización

La base de un patrimonio de renta variable debe estar formada por algunos de los títulos del Ibex-35. Este índice agrupa a los valores con mayor liquidez y capitalización de la bolsa española. De la misma forma, cuando un inversor comience a invertir en valores de otras bolsas europeas, debe apostar por alguno de los grandes títulos de cada mercado. Los valores menores no deben olvidarse, pero, por sus especiales características (poca liquidez, dificultad para obtener información actualizada y fiable sobre ellos etc.) son más convenientes para diversificar.

Las ventajas de invertir en grandes valores son diversas:

Su mayor liquidez permite venderlas en mejores condiciones. En un título que se negocia poco, hay menos compradores dispuestos a pagar. Esto dificulta venderlo al precio deseado y en el momento elegido. — Incluyen las compañías líderes de los principales sectores de la economía. Esto les permite evolucionar mejor en plazos largos de tiempo. Apostar al líder es hacerlo con más probabilidades de éxito. — Su atractiva política de retribución al accionista. En momentos de bajos tipos de interés, se pueden encontrar algunos valores de autopistas, eléctricas y bancos que ofrecen una rentabilidad por dividendo superior al cinco por ciento. Esto les permite superar ampliamente la rentabilidad de las Letras del Tesoro y otros activos de renta fija.

La internacionalización de los mercados y el auge de los fondos aumentó el protagonismo de los títulos de gran capitalización en todo el mundo. Esto es una ventaja en años de bonanza económica y alzas en los mercados. Las compras de los inversores institucionales multiplican los efectos de las subidas.

Son menos vulnerables a las noticias de bolsa. Si se corre el rumor de que una empresa va publicar malos resultados o de que va a adquirir otra compañía esto puede afectar negativamente a valores pequeños. En los valores de gran capitalización también pueden verse movimientos negativos, pero al tener muchísimo más volumen el efecto se puede diluír y quedar en nada.

Diversifique por sectores

Una vez que se cuenta con valores de gran capitalización, debe completar su patrimonio con otros títulos. La diversificación por sectores cubre mejor de los vaivenes del mercado. Si cuenta con títulos más sensibles a los tipos de interés (eléctricas, autopistas o bancos), debe acompañarlos

De otros sensibles al consumo (distribución, construcción o industriales). Antes de invertir, se debe conocer cómo reacciona cada sector a las variables económicas. Cada sector cuenta con motores y lastres que es necesario conocer. Una vez que se conocen estos factores, se podrá elegir el sector idóneo.

Pero, en ocasiones, encontramos un problema: no existen representantes de todos los sectores. Si se analiza la distribución sectorial de las bolsas mundiales, existen importantes diferencias, ya que no todos los sectores están en todas las bolsas. En teoría, en cada mercado deberían estar representados los sectores y empresas con mayor peso en la economía del país. Pero no siempre es así. En España, el turismo, uno de los pilares de la economía nacional, no tuvo un representante en el parqué hasta la llegada de Sol Meliá en el verano de 1997. Actualmente brillan por su ausencia sectores con gran peso mundial, como el farmacéutico o el del automóvil.

La bolsa española se caracteriza por una gran concentración en pocos sectores y valores. Telefónica, BBVA, Santander Central Hispano, Banco Popular, Endesa, Iberdrola y Repsol-YPF representan el 65 por, ciento del índice bursátil Ibex-35. Con las últimas salidas a bolsa, otros sectores han comenzado a contar con representación en el mercado español. El turismo, la distribución textil, las comidas rápidas, la tecnología o el medioambiente se han hecho un hueco. La llegada del euro en 1999 se convirtió en una revolución para los inversores españoles. A partir de esa fecha, tienen la oportunidad de invertir en sectores con nula o reducida representación en España, con el aliciente adicional de operar en la misma divisa que los títulos españoles (se elimina un riesgo).

Analice la correlación

Una buena diversificación no significa la acumulación de títulos. Sobre diversificar en muchos títulos acarrea problemas: mayores gastos de custodia y mantenimiento, seguimiento de los valores y pérdida de la visión global de su cartera. Pueden mantenerse tantas acciones que se replique él comportamiento del mercado. En ese caso, resultaría más barato y fácil de seguir un fondo de inversión. Para un patrimonio en bolsa de 1.800 o 2.400 euros, cinco o seis títulos podría ser un número adecuado. Conviene seleccionar un número de títulos no demasiado elevado con diferente coral portamiento según las situaciones del mercado y de la economía. Es decir, con reducida correlación. De esta forma, no todos los valores sufrirán de la misma forma las fluctuaciones del mercado: si unos suben, otros pueden bajar.

Diversifique su patrimonio bursátil en el tiempo

Al diversificar, se debe evitar que el vencimiento de sus inversiones se concentre en un mismo momento. Si su inversión venciera en un corto espacio de tiempo, una difícil coyuntura del mercado le dejaría con una elevada liquidez y sin alternativas interesantes para distribuir su patrimonio. Si esta situación se alargara mucho, podría tomar una decisión precipitada sobre su patrimonio.

Para evitar estos problemas, una buena estrategia es la distribución de las in-versiones en el tiempo. Así se reducirá el riesgo de entrar en un momento de máximos. Además, dado que todos los sectores no son igual de atractivos en el mismo momento, se podrá entrar en valores que en otro momento no habrían presentado las mismas oportunidades.

¿Qué factores determinan la evolución de los sectores de la bolsa española?

  • Autopistas: a su favor, las ampliaciones en la duración de las concesiones de sus vías; son serios competidores de los bonos, por lo que una bajada de tipos de interés les beneficia, al per-er atractivo los activos de renta fija; en su contra juegan las subidas de tipos de interés, dado su endeudamiento.
  • Bancos: se benefician de la reactivación económica, por el aumento de la demanda crediticia; sus negocios en Latinoamérica los hacen depender de este continente y del dólar; en épocas de recesión, el aumento de la morosidad es un factor negativo. También les perjudican los bajos tipos de interés, que presionan a la baja sus márgenes porque llega el momento en que las remuneraciones de su pasivo (depósitos) no pueden compensar totalmente el descenso en los intereses que cobran por sus productos de activo (créditos).
  • Eléctricas: aunque está ya liberalizado, al tratarse de un sector de interés general y muy regulado, los cambios en el marco tarifario tiene gran incidencia en la cotización de estas compañías. Los cambios en la regulación medioambiental también son importantes para las eléctricas. Su endeudamiento provoca que se beneficien de las bajadas de tipos. Hay que tener en cuenta en algunas compañías de este sector su riesgo en Latinoamérica.
  •  Telecomunicaciones: Telefónica y su filial de móviles son sus principales representantes en España. La marcha económica en Latinoamérica (donde la compañía tiene aproximadamente la mitad de su valor) determina en gran medida la evolución bursátil de Telefónica. Por tanto las cotizaciones del dólar y las divisas latinoamericanas tienen gran importancia en sus resultados. Se beneficia de las bajadas de tipos de interés, por la necesidad de acudir al endeudamiento para financiar su expansión. La innovación continua es un elemento importante para las «telecos».
  • Petrolíferas: la caída del precio del petróleo perjudica a las empresas especializadas en la ex-tracción del crudo; la menor exposición de Repsol-YPF al negocio de exploración y producción reduce el efecto negativo de esta disminución del precio; las variaciones en las cuotas de producción de la OPEP tienen impacto limitado debido a que la española tiene la mayor parte de sus reservas en Argentina; la evolución del dólar les influye, al ser la moneda de la mayor parte de sus transacciones; el excesivo endeudamiento ha sido un lastre para Repsol-YPF en los últimos años. Cepsa, debido a su carácter defensivo, se comportó mejor que el resto del sector en los años de turbulencias en los mercados. Sus expectativas son buenas, pero el valor está caro.
  • Papeleras: sus cotizaciones oscilan en función del precio de la pasta de papel; un sector muy cíclico; la crisis de los mercados emergentes reduce la demanda de papel y afecta a estos valores.
  • Consumo: acciones favorecidas en etapas de crecimiento económico, aunque estas compañías se suelen dividir en las de consumo cíclico y no cíclico. Estas últimas son más defensivas y de primera necesidad (como los de alimentación); las bajadas de tipos de interés les beneficia, al facilitar el endeudamiento del consumidor e incrementar la demanda; no obstante, en compañías de consumo básico se nota menos el incremento de la demanda. Las compañías centradas en el mercado nacional son un buen refugio de los problemas internacionales. • Distribución: las grandes superficies se benefician de las etapas de recuperación de la de-manda interna; dada la gran rentabilidad que obtienen de su tesorería, los bajos tipos de interés perjudican a estas compañías.
  • Constructoras: beneficiadas en etapas de crecimiento económico, aunque suelen tardar un poco en reaccionar; dependientes del presupuesto de obras públicas (planes de infraestructuras); las bajadas de tipos de interés les benefician; los proyectos de los grandes grupos en el exterior (Europa y América, sobre todo) ha aumentado su exposición a las fluctuaciones internacionales. Sin embargo, sus estrategias de diversificación en negocios, como los de autopistas o servicios públicos, han aportado estabilidad a sus resultados. • Siderurgia: el precio de las materias primas y la demanda del producto final marcan el devenir de las cotizaciones; la dependencia de países emergentes aumentan su exposición; la fortaleza del dólar les suele beneficiar, al ser una divisa importante de ingresos.
  • Inversión o sociedades “holding”: dependientes del buen comportamiento de los mercados en los que invierten; suelen cotizar por debajo del valor de la cartera de títulos que mantienen.
  • Turismo y viajes: empresas muy dependientes del ciclo económico, ya que cuando hay crisis el presupuesto familiar y empresarial para desplazamientos disminuye. Además, la inestabilidad internacional reduce sensiblemente los viajes de placer. Un crudo excesivamente caro aumenta los gastos de las compañías de transporte.
  • Medios de comunicación: gran parte de sus ingresos dependen de la publicidad y cuando hay crisis económica la inversión publicitaria disminuye considerablemente

Otros sectores menos representados en España

Seguros: tiene una reducida representación en la bolsa española y en Mapfre a su principal representante. El sector se beneficia del aumento de las rentas de las familias, de un entorno de tipos de interés bajos y de la demanda de productos de previsión. Sin embargo, es uno de los que mejor replica el comportamiento de la renta variable, ya que gran parte de los fondos que obtienen de las primas están invertidas en bolsa. La inestabilidad internacional y el terrorismo también les afecta, por la posibilidad de tener que atender grandes indemnizaciones.

Tecnología: es un sector con pocos y pequeños representantes en España (Indra es, posiblemente, la que Más destaca). El desarrollo informático y de las telecomunicaciones favorece su crecimiento. Suele ser habitual la aparición de nuevas compañías con productos que revolucionan el mercado en pocos años.

Automóvil: muy dependiente de los ciclos económicos; favorecido en épocas de crecimiento. Los cambios en la fiscalidad del sector también determinan la demanda. La representación española es muy reducida. La competencia de los productores asiáticos es cada vez más fuerte y la madurez de los mercados emergentes aumenta la dependencia de la buena marcha económica de los países emergentes. El control de costes y el aprovechamiento de sinergias son fundamentales en el sector.

Farmacéutico: la demanda de las compañías no suele variar dentro del ciclo económico; no obstante, es previsible que aumente en los próximos años por el incremento del consumo en los países en vías de desarrollo y el incremento de la esperanza de vida en los países occidentales; tener una amplia cartera de productos y éxito en las investigaciones (hace falta una inversión media de 800 millones de euros para obtener un fármaco) es la clave de este sector.

Ocio y lujo: dentro del sector consumo, estas compañías son de las más sensibles al ciclo económico; ofrecen su mejor resultado cuando se ha consolidado la etapa de crecimiento económico; los barcos de recreo o las firmas de lujo aumentan la demanda en estas circunstancias. Por el contrario, la crisis económica les afecta especialmente. Sobre todo, si ésta se produce en el continente asiático ya que las grandes firmas de lujo generan gran parte de sus beneficios con estos clientes.

 

 

Post Author: abogadosbancarios