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elegir titulos para invertir
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Tras decidir si su perfil encaja con el de un inversor en bolsa y se conocen las claves de la diversificación, llega el momento de decidir las acciones adecuadas para el patrimonio bursátil.

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Conozca como elegir los mejores títulos para gestionar su patrimonio

• Invierta con fundamento

La decisión de invertir una parte del patrimonio en renta variable debe apoyarse en los fundamentos de la compañía elegida. Éstos pueden ser de la naturaleza más variada:

  • Posibilidades de crecimiento futuro.
  • Estrategia de diversificación.
  • Salida de una reestructuración.
  • Mejor momento del ciclo sectorial.
  • Alta rentabilidad por dividendo.

Al seleccionar un activo bursátil, no se debe caer en la tentación de seguir la recomendación de un conocido con el último chisme de una sociedad. Los rumores no suelen acabar bien.

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• Conozca la sociedad

El comprador de las acciones se convierte en propietario. Por eso, conviene conocer su actividad, su estrategia, sus cuentas y sus posibilidades de crecimiento. Si tiene un negocio, ¿no se preocupa de todo aquello que puede afectar a su actividad? Si conoce la actividad de la empresa, comprenderá mejor los factores que influyen en sus resultados. De esta forma podrá reaccionar de forma más rápida a los cambios.

• Tenga en cuenta el precio

El precio supone una parte importante del éxito de una inversión. Por muy buenas que sean las posibilidades de creci-miento de una compañía, si su precio es alto, la inversión puede carecer de interés. Hay múltiples ejemplos de compañías con excelentes fundamentales que, sin embargo, no son atractivas desde el punto de vista del precio. Si el mercado ya descontó la mejora de la empresa, la cotización ofrece menos posibilidades para revalorizarse. El inversor debe andar con cuidado en las situaciones de euforia. Aunque a largo plazo los máximos son superados, los movimientos a corto suelen provocar disgustos al inversor atraído por las últimas subidas.

• Analice la política de retribución

Si desea contar en su patrimonio con activos que ofrezcan un rendimiento atrac-tivo a lo largo de los años, la renta fija no es la única alternativa. Algunas empresas que cotizan en bolsa ofrecen una intere-sante política de retribución al accionista:

— Dividendos: A comienzos del año pasado,citando los bonos a tres años ofrecían poco más del 2,4 por ciento, un total de 17 de las 35 compañías que formaban parte del Ibex-35 ofrecían una rentabilidad por dividendo superior. La lista estaba encabezada por las compañías eléctricas, las de autopistas y las entidades bancarias. Si tenemos en cuenta el interesante tratamiento fiscal de los dividendos, el in-versor que busca una retribución periódica puede encontrar en bolsa alternativas interesantes a la renta fija. Antes de invertir en un valor con una elevada rentabilidad, analice su historial de retribución al accionista. Invierta en él, sólo si ofrece una rentabilidad estable en el tiempo.

— Ampliaciones de capital: El accionista tiene un derecho preferente sobre las nue-vas acciones emitidas. Las ampliaciones pueden ser «a la par». En ellas se desem-bolsa el nominal de la acción. Otras son «con prima de emisión», en donde se de-sembolsa por la compra, junto al nominal, una prima. También pueden ser li-beradas, en las que no es necesario de-sembolsar dinero por las nuevas.

— Devoluciones de nominal: El inversor recibe una cantidad de dinero, similar a un dividendo, pero con un tratamiento fiscal más favorable que el reparto de beneficios.

Evalúe el impacto en el precio de dividendos y ampliaciones

• El día que la sociedad reparte dividendos, la acción lo «descuenta» en su precio. Juan Inversor piensa comprar acciones de una entidad financiera que cotizan a 9 euros el día anterior al pago de un dividendo de 0,1 euros. El día deípago del dividendo, el valor cotiza en la aper-tura a 8,9 euros (el resto de condiciones permanecen estables). Es decir, 0,1 euros por debajo del precio de cierre. Juan Inversor debe decidir si prefiere recibir el dividendo o entrar, posteriormente, a un precio más bajo. La decisión traería consecuencias fiscales diferentes.

• Al ampliar el capital, aumenta el número de acciones de la sociedad, lo que reduce el va-lor de cada título. El inversor con acciones anteriores a la ampliación cuenta con derechos para suscribrir la ampliación. Si no desea acudir a la ampliación, puede vender los títulos en el mercado. Durante el periodo de la ampliación, el precio de la acción sufre una caída. El inversor que vaya a adquirir una acción en ese momento, debe tener presente este efecto y no pensar que la acción se encuentra a un precio más atractivo.

Tratamiento fiscal de los dividendos

Una persona física compra unas accio-nes que reparten dividendos. Al percibir ese dividendo, deberá tributar al tipo marginal, ya que se trata de un rendi-miento de capital mobiliario. Se integrará al 140 por ciento en la base imponible y tendrá una deducción del 40 por ciento. Para un marginal del 45 por ciento, la tributación efectiva sería del 23 por ciento y habiendo soportado una retención del 15 por ciento.

Tenga en cuenta las comisiones y gastos

• Cánones al Servicio de Compensación y Liquidación de Valores (SCLV). Se aplica una escala entre las 0,04 euros y 1 euro.

• Canon a la bolsa. Si se trata de una operación nacional, esta cantidad oscila entre 0,1 eu-ros y 13,45 euros, dependiendo del efectivo de la operación.

• Intermediario. Las.sociedades y agencias de valores (prácticamente todas tienen platafor-mas de compra-venta de valores en internet) suelen cobrar alrededor de un 0,15 por cien-to de la operación. Pero existe una cantidad mínima de unos 3 euros. Por eso, lo más con-veniente es realizar operaciones a partir de 600 euros. Si opera con un banco o caja, la co-misión puede rondar el 0,25 por ciento. El mínimo suele ser también de unos 3 euros. Para pequeñas cantidades, se reducen las diferencias entre los gastos de entidades bancarias y sociedades de valores.

• Depósito y custodia de valores. Se suelen pagar por periodos (meses, trimestres o semestres). Aunque existen grandes diferencias, se suele aplicar un porcentaje según el patrimonio, que puede ir desde el 0,25 por ciento semestral hasta el 0,35 por ciento mensual. Pero existen unos mínimos que el inversor particular debe analizar. Este mínimo oscila entre los 2 euros semestrales y los 3 euros mensuales. Como puede deducirse fácilmente de estas cifras el inversor debe siempre comparar antes de decidirse por un servicio u otro. Adaptar el «broker» a nues-tro perfil inversor es de gran utilidad. Hay entidades que favorecen el número de operaciones en detrimento del tiempo que se tienen los valores en cartera y otras que hacen lo contrario. En todo caso, el precio no debe ser el criterio único a la hora de elegir intermediario. También debe tenerse en cuenta la calidad del servicio, si se cuenta con tiempo real, etc.

• Hay algunas entidades que cobran la comisión de custodia por valores diferentes que se tienen en cartera, en vez de por nominal. Si Juan Inversor cuenta con un patrimonio de un 6.000 euros en Repsol-YPF, Zeltia, Popular, Endesa, Telefónica e lnditex, debe pagar unas 5 euros al mes por su custodia. Si los mismos 6.000 euros están en un sólo valor, Indra, pagará mucho menos por custodia. Este es un factor a tener en cuenta para no sobrediversifi-car en muchos valores cuando la inversión no es elevada.

• Cobro de dividendos. Tanto en éstos como en el de custodia de valores, el inversor debe soportar el pago del IVA al 21 por ciento.

 

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